BPC-157 es un pentadecapéptido derivado del Compuesto Corporal Protector (BPC, por sus siglas en inglés). Originalmente fue aislado del contenido gástrico humano y ha demostrado tener potentes propiedades antiinflamatorias y de cicatrización. Los estudios en animales han mostrado beneficios en el tracto gastrointestinal, hígado, páncreas, ligamentos, músculos, tendones, córnea, corazón, cerebro y nervios.
La forma exacta en que BPC-157 produce sus efectos aún no se comprende del todo. No se sabe si se une a un receptor en la superficie celular o si es transportado dentro de la célula, donde podría actuar directamente a nivel del ADN. Sin embargo, se ha establecido que BPC-157 tiene profundos efectos sobre la señalización del óxido nítrico (NO). Muchas de sus propiedades se relacionan con su capacidad para influir en esta señalización a través de la expresión de eNOS (óxido nítrico sintasa endotelial).
BPC-157 se absorbe y distribuye rápidamente por todo el cuerpo. Diez minutos después de la administración ya puede encontrarse en órganos como riñones, hígado, estómago, timo, gónadas y bazo. Los niveles máximos se alcanzan aproximadamente una hora después, disminuyendo lentamente durante las siguientes 48 horas. Las concentraciones más altas se encuentran en riñón, hígado, timo y bazo, y algo menores en pulmón, músculo, cerebro y piel.
También se ha comprobado que BPC-157 altera los patrones de expresión génica, afectando genes como Egr, Nos (especialmente eNos), Srf, Vegr, Plcγ y Kras, que controlan factores relacionados con la adhesión celular, trombosis e inflamación. Esto sugiere que BPC-157 actúa mediante un mecanismo regulador de amplio alcance sobre la expresión de múltiples genes.
Uno de los principales mecanismos de acción del BPC-157 es su influencia en la señalización del óxido nítrico (NO). Se ha observado que contrarresta los efectos dañinos de L-NAME (un inhibidor del NO que causa úlceras gastrointestinales) y aumenta la expresión de enzimas antioxidantes como la hemo oxigenasa (HO-1). Al mismo tiempo, el NO tiene un papel dual: puede ser citotóxico, pero también esencial para la función neuronal e inmunológica. BPC-157 ayuda a equilibrar estos efectos, promoviendo protección y reparación tisular.